Se asoma un final feliz para Villa Panamericana

LA PROPUESTA DE CONVERTIRLA EN SEDE DEL CONACYT ES COMPATIBLE CON EL DESARROLLO ALCANZADO POR JALISCO EN TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN

POR ALFREDO ARNOLD

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La Villa Panamericana, abandonada desde los Juegos Panamericanos de 2011, podría resurgir como sede del Conacyt.

La historia de la Villa Panamericana de Guadalajara está hecha de episodios que parecería fueron escritos para una novela.

Cuando la ciudad se preparaba para ser la sede de “los mejores Juegos Panamericanos de la historia”, que en buena medida lo fueron, surgió el Proyecto Alameda, un desarrollo urbanístico que mataría tres pájaros de un tiro: 1) Sería el hogar donde vivirían los deportistas durante la segunda quincena de octubre de aquel año 2011; 2) El Gobierno del Estado y quienes participaran en el financiamiento harían un buen negocio, ya que los departamentos que habían habitado los atletas se pondrían a la venta al público, y 3) El proyecto sería un inmejorable detonador que necesitaba el centro de la ciudad para regenerarse y redensificarse.

El gobierno estatal encabezado por Emilio González Márquez y con más decisión el municipal, con Alfonso PetersenFarahal frente, se dieron a la tarea de eliminar los escollos que entorpecían la viabilidad del proyecto. Por lo pronto, había urgencia por adquirir a cualquier precio todos los predios particulares que rodeaban al Parque Morelos; enseguida, asegurar el financiamiento de la obra, que aún antes de poner la primera piedra ya se había revaluado, y tercero, trabajar a marchas forzadas para tener la Villa Panamericana totalmente terminada y equipada a tiempo.

El resultado de las elecciones intermedias de 2009 cambió los planes. El alcalde electo de Guadalajara, Jorge Aristóteles Sandoval manifestó sus dudas sobre el proyecto y en cuestión de horas se le unió la voz definitiva del presidente de la ODEPA, Mario Vázquez Raña (qepd) solicitando un proyecto alternativo.

Se propuso un predio cercano a la Barranca de Huentitán, otro enel Cerro del Cuatro, la UdeG ofreció las instalaciones de lo que hoy es el CUCEI. El tiempo se iba volando y Guadalajara no tenía proyecto para la Villa Panamericana.

Zapopan tuvo que salir al quite. En el predio conocido como El Bajío se alzaba majestuoso pero solitario el flamante estadio de las Chivas. Por espacio no había problema, aunque sí dudas en cuanto a la accesibilidad. Finalmente, el entonces alcalde zapopano Héctor Vielma dio su anuencia e incluso ofreció realizar obras auxiliares para facilitar la movilidad y acceso a la Villa.

El complejo habitacional se construyó en tiempo récord y funcionó a las mil maravillas. El siguiente paso sería ponerlo a la venta para que el gobierno y los inversionistas privados recuperaran su dinero. Ahí comenzaron a aparecer nuevos problemas e incluso demandas que impedirían su comercialización inmediata. La falta de servicios públicos básicos, como el drenaje, y la cercanía al Bosque de la Primavera son los principales temas que impiden su uso o su venta. Hay quienes, incluso, exigen que sea derribado.

En definitiva, la Villa Panamericana es un valioso activo que el gobierno no puede tirar a la basura.

Por lo pronto, el reelecto alcalde de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, ofrece una buena salida: entregar la Villa Panamericana al próximo gobierno federal para que, acorde a la descentralización anunciada por Andrés Manuel López Obrador, ahí se instale el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La propuesta de Pablo Lemus tiene bastante lógica, ya que esta zona ha desarrollado un perfil muy ligado a la industria del ramo tecnológico, además de que Jalisco cuenta con una exitosa Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y de que existe una sólida estructura universitaria. El Conacyt estaría “en su ambiente”.

En una carta dirigida a López Obrador, Lemus sostiene que esto puede generar “una verdadera ciudad del conocimiento y la innovación”. El complejo ex panamericano tiene más de 160 mil metros cuadrados construidos, espacio más que suficiente para dar cabida al Conacyt e incluso ofrecer espacios adicionales a empresas o instituciones afines.

En cuanto al tema ecológico, Lemus lo ve como una oportunidad para dar seguridad al cuidado de los mantos freáticos y al entorno de La Primavera.

En estos días se llevaría a cabo una reunión entre López Obrador y Pablo Lemus, en la que se hablará en detalle sobre la propuesta, que, en caso de concretarse, sería el primer gran acuerdo entre futuras autoridades de Jalisco y federales que, por cierto, pertenecen a partidos políticos diferentes.

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