UNIVERSIDAD Y HUMANISMO

DEL EDITOR… ALFREDO ARNOLD MORALES

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Alfredo Arnold Morales

“La universidad como institución puede desaparecer. Si es sólo una transmisora de conocimientos, no le auguro mucho tiempo”, afirmó el rector de la Universidad Panamericana, Juan de la Borbolla Rivero, en el foro que organizó recientemente José Antonio Fernández en Televisa Guadalajara y en el que también participaron los rectores Tonatiuh Bravo Padilla (UdeG), Antonio Leaño Reyes (UAG), José Morales Orozco (ITESO), Francisco Ramírez Yáñez (Univa) y Mario Flores Castro (ITESM Campus Guadalajara).

Explicó enseguida el Rector de la UP que en la actualidad es más fácil, cómodo y barato estudiar individualmente en la computadora, pero, ¡ojo!, advirtió y coincidieron los demás rectores, hay dos funciones que hacen de la universidad un ente imprescindible e insustituible para la sociedad: la investigación y la formación de profesionistas con valores, virtuosos, leales, éticos. ¿De qué serviría un sabio sin virtudes? El conocimiento, desvinculado del bien social carece de sentido e incluso podría utilizarse para fines perversos. Lamentablemente, así lo podemos constatar en numerosos personajes señalados por corrupción, que cuentan con relumbrantes títulos de las mejores universidades de Estados Unidos y Europa.

Por lo tanto, enseñar ya no es suficiente. La pura transmisión de conocimientos no sirve si al estudiante no se le educa y se le forma para ser un verdadero ciudadano.

Durante el programa Foro al Tanto, los rectores abordaron diversos temas muy interesantes, como son los retos que enfrenta la educación superior, el déficit de cobertura, la movilidad estudiantil, el financiamiento, la vinculación con el sector productivo, la acreditación de la calidad de sus programas y la investigación, pero sin dudasucoincidencia en la importancia que tiene la transmisión de valores a los futuros profesionistas, fue de lo más relevante.

Hay quienes dicen que la formación humanista está fuera de época debido a la explosión tecnológica, a la volatilidad de la economía mundial y a la necesidad de ser altamente competitivos, pero la realidad es que, si no existen bases éticas y filosóficas en la formación del estudiante, su carrera se estará construyendo sobre arena frágil, desprovista de cimientos sólidos.

También podría pensarse que en el tema de los valores existe un trasfondo moral o religioso porque algunas universidades son confesionales: jesuitas, maristas, lasallistas, del Opus Dei o diocesanas, pero también esto sería una percepción equivocada ya que las universidades públicas y las no confesionales, sin renunciar a su esencia crítica y laica, también impulsan el tema de los valores en la educación superior.

Viene al caso el mensaje que dirigió en días pasados el rector general del sistema ITESM, David Noel Ramírez Padilla a un grupo de jóvenes del Campus Santa Fe, en su graduación; luego de exhortarlos a ser honestos, resilientes, emprendedores, auténticos ciudadanos, solidarios, protectores de la familia, remeros contra corriente, tolerantes, justos, incluyentes y enemigos de la mediocridad, los invitó a que “Hagan de Dios su mejor amigo, socio y mentor”. Y añadió: “No se olviden que Él gobierna al mundo, no nosotros. Él los va a guiar y estará con ustedes. Ustedes podrán percibir su presencia tanto en los días de sol y brisa suave, como en los días en que las aguas se agiten y los vientos sean contrarios (…) No olviden que quien ignora a Dios narcotiza su corazón”.

¿Así o más claro?…

Después de escuchar a los rectores podemos concluir que, frente a la desigualdad social, la pobreza en que vive más de la mitad de la población, la creciente corrupción y el deterioro moral, la universidad es, sin lugar a dudas,uno de los principales medios para encontrar las verdaderas soluciones.

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