TRABAJO O ASUETO

POR SALVADOR ECHEAGARAY

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¿Usted qué prefiere, los fines de semana largos o los puentes?

Por nuestra parte, la verdad, ninguno de los dos. Consideramos que lo que requiere el país es trabajar, no andar viendo cuándo no va a haber chamba. Año con año, cuando aparece el calendario del año siguiente, podemos constatar que lo primero en que la mayoría de la gente se fija es cuándo son los puentes, o los fines de semana largos.

Pero antes, definamos. El puente vacacional, es brincar un día hábil para unirlo con el fin de semana. O enlazar el fin de semana con el día semanal que sería feriado por la celebración de algún acontecimiento nacional.

Ejemplo, tenemos sábado y domingo de asueto normal. El martes es día festivo, pues nos tomamos el lunes y regresamos hasta el miércoles. Muchos, en este ejemplo, ya no iban a trabajar o no enviaban a sus hijos a la escuela desde el viernes anterior. Así que no sólo perdían un día de esa semana, sino dos, y ya encarrerados, hasta tres, a diferencia del fin de semana largo en el que se perdería solamente uno, el lunes.

Con los fines de semana largos, en los cuales se recorre a un lunes o a un viernes el día de la celebración, se puede planear una escapadita a la playa, o a ver a los abuelos al rancho. Se puede planear mejor la salida y se pierden menos días de clases o trabajo. Pero aun así, no creemos que sea lo que más convenga al país.

Por otra parte, al sector turismo sí le convienen –y mucho– los fines de semana largos, pero no a todos los demás sectores productivos, pues se pierden horas hombre en el trabajo; sobre todo, el que más pierde es el sector educativo, donde tanta falta hace que nos apliquemos.

Lo mejor sería, establecer las vacaciones tradicionales a todos los sectores y añadirles un par de días, o delimitarlas con exactitud, pues casi siempre varían. Muchos trabajadores sólo tienen, en todo el año, tres días de vacaciones en Semana Santa. Eso no alcanza, es muy poco y merecen más descanso.

También sería bueno dar primas vacacionales a los trabajadores, incentivar programas para viajes de connacionales a otras partes del país y/o créditos de viajes con bajo interés. Para una familia de cinco integrantes, viajar de Guadalajara a Cancún y estar mínimo tres días y dos noches, representa un gasto superior a diez mil pesos, lujo que pocos se pueden dar.

Así que, mejor concentrémonos en trabajar más, ser más productivos y ya después de haber realizado bien nuestro trabajo, pensar en descansar. No hay que andar buscando cómo no trabajar o cómo trabajar menos.

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Esposa: ¿De qué escribiste hoy?

Esposo: De la importancia de trabajar más y, no andar buscando puentes.

Esposa: ¿Lo dices en serio, o por no gastar?

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