NI RESPETO NI PAZ

MIRADOR... TXT: SALVADOR ECHEAGARAY

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Conocida en todo el mundo es la frase célebre de Benito Juárez de “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Sin duda, otros ya la habían expresado al menos en cuanto a su espíritu. En una obra de Aristóteles hay una sentencia parecida, pero, el arreglo de los términos de la expresión “el respeto al derecho ajeno es la paz” es bien lograda. En cuatro términos (quitando artículos) dice mucho.Así que, cabe analizar la famosa frase.

Primero que nada, ¿qué es RESPETO? Viene del latín “respectus”, que a su vez, deriva de “re”, volver y “spectrum”, aparecer, que a su vez viene de “specere”, mirar. Así que, respeto es volver a mirar, volver a considerar la primera idea que nos hacemos de algo.

¿Cuántas veces decimos de alguien que tan sólo al verlo nos cae mal y cuando lo tratamos, nuestra idea cambia considerablemente?

La Real Academia de la Lengua Española señala que tener respeto, es tener veneración, acatamiento, reconsideración, miramiento.

Así que, vamos bien. Ahora, analicemos el término DERECHO. Éste viene del latín “directum”, derecho, recto, y en su definición real, podemos decir, que es la facultad moral de hacer u omitir algo o de poseer algo.Cuando respetamos, consideramos a la persona misma y preservamos su dignidad y sus bienes. Lo mismo, su manera de pensar y conducirse.

Nuestro siguiente término es AJENO, Éste viene de “alienus” y a su vez, de “alius”,que significa otro, diferente, y del sufijo “nus”, que denota pertenencia de otro.

Y nuestro último término, PAZ, que proviene del latín “pax” y significa un periodo entre guerras. Pax, deriva de “pacis” y de “pacisi”, del cual viene el término pacto. La Real Academia dice que paz, es la relación de armonía entre las personas.

Bueno, ya tenemos las etimologías y las definiciones. Ahora, a la luz de los significados de los términos, analicemos lo que ha pasado en las campañas electorales en los primeros tres meses de este 2018.

¿Se ha cumplido el tan llevado y traído mensaje de Juárez?

No. Para empezar, no hay respeto. No se vuelve a mirar al otro, simplemente se le descalifica, se le denosta. -“Éste es corrupto, lava dinero. Este otro robó al pueblo con el gasolinazo. El otro vive como rey, sin trabajar.Otros dos son tramposos, mentirosos al pretender engañar al INE con credenciales falsas”, etcétera.

¿Y qué del derecho ajeno a decir, a pensar lo que le parezca adecuado? Pues no, tampoco vemos respeto a los derechos del otro. Uno tiene derecho a ser candidato a la presidencia de la República y se le ataca, se le investiga, a ver si tiene trapitos sucios y se le arma una campaña en su contra. A otros se les complican las cosas para que no contiendan, etcétera, etcétera, y así nos vamos.

¿Y esto, nos da la paz? Claro que no. Se observa que el encono y la animadversión van en aumento. Discusiones en redes sociales, en la calle, en las aulas. “Si no le vas a mi candidato eres ignorante o mal intencionado… Lo que dice éste, es verdadero, lo que dice el otro es falso”.

Y si seguimos así, dentro de poco tiempo, no habrá ni respeto, ni derecho, ni paz.

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-¿Por qué no dejan el control de la tele en su lugar? Ahí tiene una que andarlo buscando, hasta por debajo de las sábanas.

-Yo, lo tomé, ahí está en mi buró.

-Pues déjalo en un lugar neutral. “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

-¡Ay, mujer!…

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