LA OPINIÓN JUVENIL COMIENZA A SER ESCUCHADA: CARMEN RUBIO

POR ALEJANDRA JUÁREZ

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El Instituto Nacional Electoral (INE) publicó en Jalisco los resultados de la más reciente Consulta Infantil y Juvenil, realizada en el estado a finales de noviembre del año pasado, en la que se les preguntó a los menores de edad (entre 6 y 17 años) su opinión sobre problemas que afectan a la sociedad joven hoy en día, como la equidad de género, el acoso escolar y el maltrato infantil.

Para explicar más a fondo los resultados y el análisis de estos, la maestra Carmen Esthela Rubio, vocal ejecutiva del INE en la entidad conversó con la revista POLÍTICA. En la charla estuvo presente el licenciado Ernesto Martínez, vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica del Instituto.

-¿Cuál es el objetivo de hacer encuestas juveniles?

“La consulta infantil y juvenil viene haciéndose desde 1997 cada tres años junto con las elecciones constitucionales. Así está establecido. Se debe convocar también a los niños, a los adolescentes y los jóvenes para que acudieran a dar su opinión sobre algunos puntos. Debemos considerarlos como susceptibles a que den opiniones, de impulsarlos y motivarlos para que se hagan responsables de lo que dicen y ver si hay congruencia entre lo que dicen y lo que hacen.

“Los de 17 años en realidad están en el preámbulo entre ser ciudadanos, comienzan a tomar responsabilidades por sí mismos, pero desde antes, creo que afortunadamente, ya se rompió ese tabú en la gran mayoría de las familias cuando se les decía ‘tú no opines, eres niño’, y más si eras niña.

“En la actualidad, en las familias que realmente tienen hábitos democráticos se habla en familia, se disfruta en familia y se eligen cuestiones, actividades, hasta en las vacaciones que antes se te imponían”.

-Participó el 17.2% de la población jalisciense entre los 6 y 17 años, ¿cree que es un buen porcentaje?

“Nos gustaría, desde luego, que pudiese ser incrementado. Sin embargo, no es tan sencillo porque poner casillas en absolutamente todos los rincones del país es algo oneroso y no siempre hay tantos voluntarios. Sin embargo, hay jóvenes que con todo gusto se inscriben para atender las casillas y gozan de algo tan interesante como ver a los peques externando su opinión.

“También hay resistencias; en Tapalpa, por ejemplo, costó trabajo convencer a los familiares de poder instalarnos en el kiosco para aplicar la encuesta de esta fiesta de la democracia infantil y juvenil. A pesar de que veíamos a niños y jóvenes entusiasmados, los adultos decían ‘luego volvemos, vamos de carrera’. Yo creo que ‘la carrera’ no debe influenciar en algo tan importante como es escuchar a nuestros hijos, a nuestros alumnos. Escucharlos nos dará la pauta para formar mejores ciudadanos”.

-¿Se instalan casillas en las escuelas?

“Es meramente voluntario, pero el poner casillas en las escuelas es una forma de asegurar a los escolares la oportunidad de participar.

Se ha ampliado el rango de los lugares en donde la encuesta podía ser contestada, en plazas y lugares públicos. Cabe recalcar que a partir de esta consulta, también pudo ser contestada a través de medios electrónicos.

“Lo más importante es que esto va in crescendo y es muy satisfactorio el hecho de que a nivel nacional hayan participado más de cinco millones y medio de niños y jóvenes en estas elecciones. Si lo vemos a nivel estatal, tuvimos un total de 326 mil 959 intervenciones, lo cual es bastante interesante”.

-¿Hay en los resultados hallazgos que le hayan sorprendido?

“Los estereotipos en materia lúdica a los que se ven enfrentados los niños y las niñas. En el rango de 6 a 9 años está muy marcado, por ejemplo, que solamente las niñas pueden jugar con muñecas y los niños con muñecos de acción.

“Ya cuando son un poco más grandes, entre los 10 y 13 años, cambian ese referente, entonces ya dicen que es igual porque comienzan a asumir que no pasa nada. También me parece interesante que el 71.4% de este rango opinan que niños y niñas pueden realizar las tareas del hogar por igual.

“Sin embargo, en temas de cocina y otras actividades asociadas con la mujer, los padres caen finalmente en el ‘vicio de las casas’ y siguen prevaleciendo las costumbres. Definitivamente se trata de un problema cultural, por eso es que debemos de difundir lo que piensan los menores, para que veamos el mal que les estamos haciendo”.

-La encuesta incluyó temas de género, ¿qué se encontró?

“Definitivamente encontramos que los niños que no se asumen como ‘niña’ o ‘niño’ son más vulnerables. Son maltratados verbalmente e incluso a veces por acción. Reciben maltrato, discriminación y los hacen sentir mal.

“A toda acción hay una reacción y si la acción es violenta, la reacción será en ese mismo sentido; van a ser resentidos sociales, van a buscar quizá cobrarse el maltrato y la humillación”.

-¿Qué se puede esperar a futuro?

“Pienso que conforme avance el tiempo, los menores tendrán más seguridad en la medida en que nosotros los vamos preparando mejor para ser ciudadanos sin discriminación, sin separatismos, sin fundamentalismos, sin… sin… sin… La seguridad se las tenemos que dar nosotros en la medida en que tomemos esa responsabilidad y ellos podrán encontrar una sociedad más igualitaria donde haya menos discriminación.

“Esto dependerá sobre todo de los jóvenes adultos porque están en la posición en donde pueden discutir y convencer con argumentos a sus padres. Los niños a lo mejor todavía no tienen esa capacidad argumentativa”.

-¿Los niños se quejan de ser víctimas de violencia?

“Sí, se daba la oportunidad de expresar ideas abiertas. Algunas respuestas, como el 10 por ciento, mencionaban violencia pero no qué tipo de violencia y eso sí es preocupante porque no nos dicen cómo viene esa violencia; son cosas que ni quieren mencionar y realmente hay ocasiones en que piensas en que mejor hubieran puesto su nombre para ayudar pero no pues, esto es anónimo. Creo que a algunos les hubiera gustado poner ‘ayúdame’.

“Esto será benéfico en la medida que se ponga remedio a través de políticas públicas, pero no servirá de mucho si esto no lo caminamos más”.

-¿Los medios de comunicación influyen para posicionar en los menores la idea de que las distintas preferencias sexuales son algo normal?

“Le quitaría lo de ‘normal’ y pondría ‘libertad’. Quizá debería ser el valor que los impulsara a pelear con toda la fuerza del mundo para que cada quien tuviera la libertad de ser como es.

“Pero, libertad no es igual a libertinaje. La libertad implica que te hagas responsable de tus actos. Entonces, si al niño se le permite ser quien es y se le inculca que sea responsable de sus actos, adelante. Eso es empezar a formar ciudadanos completos, seres que van a poblar este mundo con una mayor justicia”.

-¿Su conclusión?

“La opinión juvenil ha cobrado valor informativo y orientativo durante los últimos años y no cabe duda alguna en que en los adultos tanto jóvenes como mayores, recae la enorme responsabilidad de formar a las personas que algún día serán las que en un futuro pongan en marcha al mundo”.

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