EL SISTEMA FINANCIERO

EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ,,, RAMÓN DURÓN RUIZ (1956-2016)

www.filosofoguemez.mx

0
21

El viejo Filósofo entiende cada nuevo amanecer como un milagro de Dios para vivir, no para sobrevivir. Lleno de ingenuidad provinciana, de una pretendida buena fe y un amplio sentido de vida, busco retratar la cotidianidad y la idiosincrasia del mexicano norteño para encontrarme con la felicidad, que es una riqueza espiritual y se expresa en nuestras diarias relaciones con demás.

La felicidad es una fuente inagotable de energía que despierta en la misma medida en la que te das el permiso de abrir tu alma a las maravillas que el universo tiene especialmente para ti.

Reencontrarte con la felicidad no significa que siempre andes risa y risa -eso es de locos-, sino que entiendas el enfoque que debes dar a tu vida. Si te enfocas en la crítica, en lo negativo, en la enfermedad, en el resentimiento, en el dolor o en tus temores, pierdes el rumbo, la fuerza y la armonía.

Por el contrario, si entiendes que en la vida no hay magia… hay magos, y eres capaz de enfocarte en las bendiciones que tienes, lo positivo, tus cosas buenas, tu salud, prosperidad, armonía y tu trabajo, como por arte de magia llegará la abundancia.

Entonces vivirás con la agradable sensación que genera la gratitud, el bienestar, el entusiasmo, la alegría, la felicidad, la salud, el amor y un racimo inagotable de milagros, que por andar en busca de poder político, social y económico pasan desapercibidos.

El Filósofo es un paisajista de la cultura rural del noreste mexicano, pero no es un pintor aislado, hay cientos de maestros de la cultura popular, que son los abuelos de mi tierra, que están llenos de esa chispa de vida que les provee de una sana alegría, de ellos abrevo su sabiduría llena de sentido común.

Déjeme contarle una historia: Hace poco llegó hasta esta tierra un diputado, fue a la casa “de usté”, la de este campesino. Me impresionó que en plena época de calor viniera de traje y corbata, por cierto, muy elegante. Me dijo:

–Ya he leído que tienes una rica visión de la cosmogonía universal, de las tradiciones y cultura popular. Pero dime, ¿cómo explicas el funcionamiento del sistema financiero mundial?

Después de invitarlo a pasar y poner en la mesa su taza de café le dije:

–Cierto día llegó a un pueblo un gringo que se instaló en una casa de asistencia, pues no había hotel y puso un anuncio en la radio: “Compro cada tlacuache vivo que me traigan, lo pago a 25 dólares”.

Los campesinos, que sabían que el monte estaba lleno de tlacuaches, salieron a atraparlos. El gringo compró a 25 dólares como había prometido, los cientos de tlacuaches que le llevaron.

A los pocos días escaseaban los tlacuaches en el campo y era difícil atraparlos, la gente perdió interés, entonces el gringo ofreció pagar a 50 dólares cada tlacuache, y los campesinos salieron otra vez al monte. Volvieron atrapando los pocos animalitos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado a este punto, el gringo ofreció pagar 100 dólares por cada tlacuache. Pero como tenía negocios que atender en la ciudad, dejó a cargo a un ayudante en el negocio de la compra de tlacuaches.

Una vez que el gringo se fue, su ayudante habló con la gente y les dijo:

–Fíjense en estas jaulas, están llenas de miles de tlacuaches que mi jefe les compró para unos zoológicos, es tan tonto que ni siquiera sabe cuántos tiene. Yo les vendo los tlacuaches a 70 dólares y cuando el gringo regrese, se los venden a 100 dólares cada uno.

Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de tlacuaches que había en todas las jaulas, y esperaron el regreso del gringo. Desde ese día, no volvieron a ver ni al auxiliar…¡ni al gringo! Lo único que vieron fue las jaulas llenas de tlacuaches que compraron con sus ahorros de toda la vida.

–Con esta historia ahora tiene usted, señor diputado, una noción de cómo funciona el sistema financiero mundial.

Dejar respuesta