EL PEOR ENEMIGO: ¿EPN?

CRÓNICAS DE MANNÉ... MARIANEÉ VILLACORTA C.

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Hola, sí, tú que me estás leyendo; quiero compartir contigo un pensamiento que me ha estado rondando por casi cuatro años y que esta semana tuve la oportunidad de retomar . Le di una segunda pensadita, todo esto a causa de un video. Te platico…

Para empezar, aclaro, no sabía que existía una persona llamada ChimamandaAdichie, tampoco sabía que era una escritora, ni mucho menos me esperaba que en mi primera materia del día me dejaran como tarea ver un video de alguien que venía de Nigeria. Para ser franca, al buscar el título y ponerse la primera imagen, al ver una persona de color mi primer pensamiento fue una afirmación: éste iba a ser un video de una historia trágica en el que lloraría y reflexionaría acerca de cómo no aprovechaba mi vida el cien por ciento. De todo lo que vino a mi mente hubo algo quesí fue cierto, “El peligro de la historia única” me hizo reflexionar.

“En Nigeria tenemos un fallido gobierno, pero con personas que prosperan a pesar de su gobierno”, dijo muy segura ChimamandaAdichie.

(A propósito, ChimamandaNgoziAdichie es una escritora, novelista y dramaturga feminista nigeriana, casada y que, por cierto, este 15 de septiembre cumplió 40 años de edad).

Esa frase tan simple me caló en los huesos porque sentí que me identificaba plenamente con aquello, y eso que Nigeria no está ni siquiera en el mismo continente que el mío.

Al terminar este video, que defiende por sobre todas las cosas la individualidad de cada uno como ser humano, que demuestra su valor por eso, por ser único, pensé en todos los conceptos en los que nos tienen encerrados a los mexicanos. Pero más que nada, el concepto en el cual nosotros mexicanos tenemos enclaustrado a nuestro Presidente, que finalmente es quien nos representa en el mundo. ¿Será él el verdadero enemigo o lo seremos nosotros, la sociedad?… desde aquel incidente en la FIL, cuando le preguntaron sobre sus libros favoritos, se desató una ola de críticas –si fuera otra persona de menor rango, diríamos que es bullying–, la mayoría de las veces exageradas o de plano, infundadas, mentirosas.

Ojo, no lo justifico bajo ninguna circunstancia, él se postuló para Presidente porque se creyó capaz de manejar al país, a lo mejor el saco le quedó muy grande, pero a lo mejor los jóvenes y muchos adultos, por ignorancia, nos hemos cómplices involuntarios de los verdaderos enemigos políticos del Presidente.

¿No será que les estamos haciendo el juego, porque es divertido trolear a las autoridades?

Creo que, como adultos jóvenes y ante la cercanía del fin del sexenio, tenemos la obligación de comenzar a ver algunas de las cosas buenas que llegaron a México bajo la presidencia de Peña Nieto. Hagámosle justicia a nuestra inteligencia.

Sabemos que no lo vamos a quitar del puesto. Sabemos que mientras más hablemos, en otros países más nos escuchan y que peor de cómo queda él, quedamos nosotros como ciudadanos.

Estoy de acuerdo en que debemos ser críticos, valientes y propositivos en la política y en otros temas importantes para el país, pero eso no significa que debamos quemar a nuestras autoridades como si se tratara del “rey feo” del carnaval. La crítica desmedida e infundada demuestra no sólo odio sino también falta de cultura y de amor. Muchas veces los que más opinan son los que menos saben.

La Historia de México nos enseña cuántas revoluciones han comenzado con algo chiquito y al final todos salieron perdiendo. Quién sabe qué tan vulnerables nos ven desde el extranjero cuando se enteran del trato que le damos a nuestro Presidente. ¿Eso en qué nos hace mejores personas o nos ayuda a resolver algo?

Sin lugar a dudas, la imagen que damos no es nada buena. Nadie puede que se tome en serio puede aplaudir a quienes se burlan de la autoridad.

Deberían preocuparnos más por estar unidos como país. Estoy segura que se obtienen más cosas a la buena que a la mala, y para ser sincera, definitivamente somos más fuertes del mismo lado que como enemigos.

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