CUARTO PODER

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El triunfo (de López Obrador) rediseña el mapa político de la nación y sugiere la restauración del absolutismo que se vivía en los tiempos de un régimen cerrado que, en esta ocasión, por la vía de una elección democrática, decidió como destino la mayoría de los mexicanos.

RAYMUNDO RIVA PALACIO / El Financiero


Mi reconocimiento a los 1.4 millones de funcionarios de casilla que trabajaron desde temprano y demás ciudadanos que colaboraron en atajar desde el primer momento cualquier asomo, así fuera retórico, de que algún factor malintencionado descarrilara el proceso.

PASCAL BELTRÁN DEL RÍO / Excélsior


El momento más sublime en la historia política del “populacherismo” (o populismo) latinoamericano, es —sin duda—, la impecable retórica de Eva Perón, quien a su hermosura y carisma, aunaba una habilidad verbal y emotiva fuera de serie.

RAFAEL CARDONA / La Crónica de Hoy


Las simpatías y diferencias de los estilos de los presidentes serán importantes, incluso decisivas, en la relación bilateral, pero no pueden alterar su curso. Trump y López Obrador pueden ser presidentes cercanos o distantes, pero México y Estados Unidos son países condenados a la vecindad, al conflicto y a la integración. Es decir: a la vecindad y al conflicto, por la integración.

HÉCTOR AGUILAR CAMÍN / Milenio


¿Qué nos toca hacer ahora? Por una parte, dar un margen de tiempo a los elegidos, a partir de que tomen posesión de su cargo, para que pongan en práctica sus promesas. Por otra, colaborar en todo lo que podamos para mejorar al país, empezando por nuestras personas y familias. Y, ahora y siempre, hacer oración por quienes han sido elegidos, los del actual período y los del siguiente. Aunque a los incrédulos les parezca inútil la oración, nosotros tenemos mucha fe en su eficacia.

FELIPE ARIZMENDI/ El Sol de México


Me resisto a admitir que el país deba conducirse bajo la premisa de que, existiendo un pueblo malo y un pueblo bueno, a López Obrador lo eligió sólo el pueblo bueno. Esta es la premisa que alienta el odio, la confrontación, las pasiones, los rencores, no las razones.

JESÚS ORTEGA MARTÍNEZ / Excélsior


Poco antes de que Anaya amarrara la alianza con el PRD y MC para él ser candidato presidencial, Margarita tenía 35 por ciento de intención de voto.Estaba un punto arriba de AMLO (…) En la campaña el PAN se puso en manos de no panistas (…) El partido más antiguo de México, el que podía ganarle a AMLO, tenía todo para regresar a Los Pinos y entregó su campaña electoral a externos, en buena medida enemigos del panismo o de destacados miembros de ese partido.

PABLO HIRIART / El Financiero

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