BAÑOS UNISEX

SARCASMOS... RODOLFO FÁRBER

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Como era de esperarse, la charla TED del (la) transexual Ivan Coyote provocó airadas reacciones. Reproduzco esta del paisano Aurelio León: “Sobre el tema de los baños púbicos, en lo personal me da igual si son todos contra todos, todos para uno o uno para todos. Irónicamente las mujeres son las que saltan primero al mostrar su disgusto al tener un baño comunal. Lo que me revienta es que estos ‘justicieros sociales’ (SJW por sus siglas en inglés) jueguen la tan cansada, cacareada y hasta ridícula carta de ‘si no estás de acuerdo con mis pendejadas, pateas cachorritos, eres nazi y le pegaste a tu mamá el día de su cumpleaños’ para ‘ganar’ un argumento. La otra es la palabra transexual. Hace algo así como unos 5 años un transexual era alguien que adaptaba su cuerpo a través de tratamientos y cirugías para ser del mismo sexo o género que quería-decía ser. Ahora parece que el término lo usan para todo. ¿Te maquillas? Eres transexual. ¿Usas el pelo largo? Eres transexual. ¿Usas el pelo corto? También. ¿Usas zapatos? Si son de choclo, con más razón. Pero, bueno, todo sea para que sean, para cuidar los frágiles sentimientos de tan especiales y únicos copitos de nieve no importa que la gran mayoría de la gente termine incómoda y embarrada (nótese el sarcasmo). Para rematar, digo que hace falta revivir al juez Belem Torres de Navolato. Su lógica sería eficaz e incontrovertible:–¿Meas parada?.–No, señor juez. –Te toca el baño de mujeres. –Pero… –El de mujeres he dicho, caso cerrado”.

METROSEXUAL

Por cierto ¿qué ha pasado con este término, que ya no lo escucho casi nunca? ¿Pasó de moda?¿Es considerado ya obsoleto o inaplicable?

CRISIS ECONÓMICAS

“La del año 2000 fue una crisis de la bolsa. La del 2008 fue una crisis de la bolsa más una crisis de los bienes raíces. La próxima crisis de 2018 será una crisis de la bolsa, más una crisis de los bienes raíces, más una crisis de los bonos. La crisis de 2018 será peor que las dos crisis anteriores juntas”: Mike Moloney.

BOLSA

Chris Martenson hace este experimento mental: si de pronto todos los seres humanos sobre la Tierra, absolutamente todos, desaparecieran (abducidos por extraterrestres o lo que fuera), todos los mercados bursátiles del mundo, absolutamente todos, seguirían operando febrilmente las 24 horas de todos y cada uno de los 365 días del año por tiempo indefinido. ¿Cómo es eso posible? Fácil: porque la inmensa mayoría de las transacciones no son hechas por humanos en minutos, sino por computadoras en nanosegundos, reaccionando cada una a las decisiones de las demás.

Así están programadas. Y a medida que los bancos centrales, también automáticamente, sigan inyectando más fichas electrónicas (“dinero”) en el sistema, las cotizaciones de las acciones (tickers) individuales seguirán subiendo al infinito. ¿Puede esa megavacilada llamarse “mercado”? ¿Puede ese mecanismo cibernético encarnar a un libre juego de oferta y demanda? ¿Puede algún operador bursátil soñar con que puede superar a estos robots en velocidad, memoria, resistencia, concentración? ¿Puede ese software ser un indicio de la “inteligencia artificial” destinada a sepultar en algoritmos a la especie humana? ¿Puede… puede… puede…? Ya se me acabaron las preguntas capciosas.

EPITAFIOS

De un veterano gringo gay:“En el ejército me dieron una medalla por matar a dos hombres, y luego me dieron de baja por amar a uno”.

De un tipo que quería ser famoso: “Lo que yo anhelaba era una pirámide”.

De un miedoso: “Coño, está oscuro aquí abajo”.

De un desilusionado: “Aquí yace un ateo, perfectamente vestido y sin ningún lugar a dónde ir”.

De un amargo: “Calle sin salida”.

De un voluntarioso: “Vine sin invitación y me fui sin despedirme”.

De un vivillo: “Visa y Mastercard me siguen buscando, jejeje”.

De un justiciero: “Nunca maté a nadie que no lo mereciera”.

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