ADOLFO RUIZ CORTINES Y LÓPEZ OBRADOR: LA EDAD Y EL PODER

DEL EDITOR… ALFREDO ARNOLD MORALES

chivaemplumada@hotmail.com

0
227

Comentaba recientemente Nacho Marbán que una figura presidencial a la que realmente admira Andrés Manuel López Obrador es Adolfo Ruiz Cortines, cuyo gobierno (1952-1958) coincide con el año en que nació el próximo Presidente de México.

¿Quién fue don Adolfo con quien AMLO se identifica? Las siguientes líneas están tomadas de la semblanza hecha por “Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea”:

“El mandato de Ruiz Cortines significó un giro progresista frente a la orientación más conservadora de sus dos inmediatos predecesores (…) El gobierno anterior se había desprestigiado por la corrupción y el enriquecimiento de sus funcionarios, en tanto que el alto costo de la vida afectaba a la clase trabajadora (…) Trató de implantar mejoras sociales y su política se inclinó por la austeridad (…) Llevó a cabo una campaña de moralización para contrarrestar la corrupción del sexenio anterior (…) Con el fin de combatir la inflación y sanear las finanzas públicas, hizo un recorte en el gasto público (…) Modificó su política para generar confianza en el ámbito de la iniciativa privada (…) Tuvo lugar un conflicto en la enseñanza, provocado por un grupo de docentes que tenían problemas con el sindicato oficial y se declararon en huelga. El gobierno decidió negociar y concedió las mejoras salariales que demandaban los maestros disidentes (…) Gran cantidad de trabajadores mexicanos seguían emigrando a E.U. (…) Tuvo lugar una deportación masiva de indocumentados (…) Trató de evitar los créditos extranjeros”.

Como podemos observar, en efecto, existen coincidencias. Parece que la vida da vueltas y regresa a donde mismo.

Otra curiosa similitud es que ambos llegan a la Presidencia casi a la misma edad, como veremos enseguida.

Cuando Andrés Manuel López Obrador reciba la banda tricolor el próximo 1 de diciembre, tendrá 65 años cumplidos. Esto lo convertirá en uno de los presidentes de más edad al momento de asumir el mando. Para encontrar a otro que lo supere, hay que retroceder 105 años en la Historia, cuando Victoriano Huerta, a los 67 años, se apropió del poder en 1913. Un antecedente menos lejano es Adolfo Ruiz Cortines, que andaba en los 64 cuando se convirtió en Presidente.

López Obrador, de 65; Ruiz Cortines, de 64.La edad es un componente importante no sólo cuando se llega a ser Presidente, sino que influye de forma transversal en la persona a lo largo de toda la vida.

El Presidente en funciones más longevo fue Porfirio Díaz, quien tenía 80 cuando renunció, pero sólo 46 cuando llegó por primera vez a la presidencia. Juárez tenía 66 al morir siendo Presidente, pero 51 cuando lo fue por primera vez, y Santa Anna tenía apenas 61 cuando se alejó por última vez del mando.

De Cárdenas a Peña Nieto, el promedio de edad a la que esos 14 ciudadanos llegaron a ser presidentes es de 45 años; 20 menos que López Obrador, quien, por otra parte, se unirá al selecto grupo de personajes de la tercera edad que gozan en la actualidad de un formidable poder político: Donald Trump tiene 72 años; Vladimir Putin, 66, y Ángela Merkel, 64. El Papa Francisco tiene 82.

Para efectos de contexto, aclaro que yo voy para los 71 y, por lo tanto, tengo la experiencia suficiente para afirmar que la edad es un componente vital en la forma de pensar y comportarse de la persona. Existe un sinnúmero de limitaciones físicas que acompañan a la vejez, pero éstas se compensan, generalmente, con el enriquecimiento de las facultades intelectuales y espirituales. Aunque también es posible que uno comience a chochear.

Como en el caso de Adolfo Ruiz Cortines, ojalá que la edad sea una fortaleza y no un estorbo para el próximo Presidente de México, cuyo triunfo, por lo pronto, reivindica a la tercera edad frente a un mundo dominado por los jóvenes.

Dejar respuesta