UN RECUERDO DE ALBERTO ESCOBAR

0
50

El domingo pasado falleció un tapatío conocido en el mundo tan sólo por una canción, “Coincidir”, compuesta a mediados de los años ochenta y rápidamente popularizada por ser el tema con el que despedía sus transmisiones todas las noches un canal de televisión local.

Egresado de la preparatoria del Colegio Cervantes y posteriormente recibido de arquitecto, Juan Alberto Escobar Zúñiga descubrió que su fuerte era la música. Excelente guitarrista, se dedicó a componer canciones en las que resaltaba la letra fina, poética, reflexiva. Con la colaboración de su esposa instaló un bar cantante que abría los fines de semana en su propio domicilio. Un sitio para bohemios, para matrimonios, para amigos.

Recibió varios reconocimientos, entre ellos el Premio Jalisco 2018.

En septiembre de 2011 el periódico El Informador le hizo una entrevista que a continuación reproducimos:

Era febrero de 1984 y Alberto Escobar esperaba su turno para entrar al dentista. Frente a él estaba el templo Expiatorio, en su cabeza traía un montón de pensamientos existenciales. En ese momento le vino a la mente la primera estrofa de “Coincidir”. La anotó en una libreta y después lo pasaron a consulta.

Emocionado, esa tarde se reunió en su estudio con Raúl Rodríguez para compartirle el aún incompleto escrito. Al leer la estrofa, su amigo le dijo que le pondría música. Cuando se despedía, Escobar alcanzó a terminar toda la canción. Tres días después, Rodríguez apareció en su casa y le mostró el tema musicalizado.

“Coincidir” ayudó para que Alberto trabajara con más amigos y personalidades. También fue para un parteaguas para la trova —aunque en aquel tiempo el género no tuviera ese nombre—, cuenta Alberto Escobar en entrevista con motivo del concierto de homenaje que recibirá este 18 de septiembre (de 2011) en el Teatro Diana.

“Me abrió las puertas para trabajar por ejemplo con Enrique Ortiz, con quien escribí ‘Tierra mojada`, o Felipe de la Cruz, un compositor a quien quiero mucho y a quien conocí muchos años antes; con David Filio, junto con él hice muchas canciones en Mexicanto o Sergio Esquivel y más quienes irán esa noche a estar conmigo, a cantar conmigo, a cantar a la vida y a compartir la amistad y el gusto de sabernos y que coincidimos”.

Para el compositor tapatío la canción surgió en un momento de su vida en el que trataba de entender lo que significa la existencia, el hecho de ser un humano.

“De vivir en un planeta, que además ese planeta es parte de un sistema, y ver que ese sistema es parte de una galaxia y un universo a su vez, cómo mientras más vamos conociendo nos damos cuenta de lo pequeñitos que somos, y todo eso siempre desde que tengo uso de razón fue un agobio”.

Raúl Rodríguez, Sergio Esquivel, Alejandro Segovia, David Filio y Sergio Félix (Mexicanto), Enrique Ortiz, Guadalupe Pineda, Paco Padilla, Fernando Escobar, Agustín Alfaro y Fernando Quintana son los músicos con los que Alberto compartirá escenario.

—¿Cómo surge la idea de hacer el homenaje?

— Regalos que me da la vida, no lo puedo entender de otra manera, amigos que de repente se organizan para conseguir un espacio, negociar condiciones y la verdad se han ido sumando mucha gente que, aunque no está en la foto ha estado al pendiente de que esto se pueda dar. Es un encuentro de amigos.

—¿Quiénes son las personas que van a acompañar a Alberto en el escenario?

— Es gente con la que yo crecí, con la que yo caminé, con la que hemos luchado y soñado, con la que hemos creído en otro tipo de sociedad, otro tipo de relaciones, y que nuestra lucha la hemos querido ejercer desde nuestra trinchera que es el hacer canciones y llevarlas a la gente.

—¿Podría decirse que todos son buenos amigos?

— Exclusivamente, con el que menos te puedo decir es con Fernando Escobar mi hermano, porque le llevo casi diez años, él hizo su lucha y la empezó en el rock progresivo, pero con los años cada vez está más cerca de lo que hacemos nosotros y lo he querido invitar porque además él hace unas cosas maravillosas.

—¿En la familia tienen la herencia de la música?

— Tenemos herencia no por la música estrictamente, sino por el compromiso social, con el ser humano porque eso lo aprendimos de nuestros padres. Ninguno de mis hermanos ha sido ajeno de lo que pasa en el mundo, desde diferentes aspectos hemos querido poner nuestro granito de arena para que este planeta sea mejor.

—¿Tu papá tocaba?

—No.

—¿Y de dónde el gusto?

— Es algo que quiero averiguar (ríe). Mi papá era un apasionado de la música y mi madre también y yo creo que una parte importante fue un tío, un hermano de mi madre, que canta hermosamente aún a sus 80 años y que siempre que venía a Guadalajara le llevaba serenata a mi madre y ella se desbarataba, para mí era como decir: yo quiero cantar como mi tío porque mi madre se va a desbaratar, sin darme cuenta agarré el oficio por la influencia de mi tío.

—¿Qué significa para ti que siga pasando el tiempo y que la gente siga considerando a “Coincidir” una referencia importante?

—Es la demostración de que cuando uno es capaz de tocar en lo más profundo del ser humano todos somos iguales, lo que yo hice es ponerle palabras a un sentimiento o pensamiento que todos hemos tenido. En esa medida cada uno se lo ha apropiado porque habla de uno mismo. Eso refuerza mi convicción de que hay que buscar dentro de uno para proyectar lo que somos.

LA POSTURA DE ALBERTO ESCOBAR SOBRE…

La trova en Guadalajara… “En algún momento dado tuvimos muchos reflectores, ahorita no, vuelve a ser un movimiento underground. Yo tengo contacto con infinidad de trovadores en toda la República, están haciendo cosas maravillosas, que lo que les está faltando son espacios y proyección. Yo tengo confianza inclusive en que este evento venga a remover los ánimos y se motive más gente a seguir luchando y levantando la voz.

Cómo se prepara cada espectáculo…Cada uno de los que viene va a presentar su trabajo personal y aparte conmigo, entonces va a haber muchas canciones compartidas. Realmente lo que hemos compartido en más de 30 años.

Su definición sobre sí mismo…Lo defino como un ser humano por encima de todo, con muchas inquietudes, muchos sueños, con muchas ganas de dejar este planeta un poquito mejor de como lo recibí, y que he encontrado en el arte y en la amistad un vehículo para sembrar esa semilla.

Dejar respuesta