REPRUEBAN A AMIEVA POR QUITAR PLACAS DE DÍAZ ORDAZ

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EXCÉLSIOR / El retiro de seis placas con el nombre de Gustavo Díaz Ordaz por parte del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, fue criticado por políticos, historiadores y usuarios del Metro, en cuyas instalaciones se encontraban cinco de estos elementos del mobiliario urbano.

El presidente del PRD en la capital, Raúl Flores, dijo que la decisión de retirar las placas conmemorativas de la construcción del Metro donde aparece el nombre del entonces presidente de la República y de Alfonso Corona del Rosal, quien fuera jefe del Departamento del Distrito Federal, debió socializarse y no realizarse como una medida unilateral.

“Las sociedades y no los políticos deben definir la memoria histórica”, afirmó el perredista y militante de izquierda desde hace más de 40 años.

El doctor en historia Ricardo Pérez Montfort consideró el acto de Amieva como un gesto más bien político, pero banal.

“Para el recuento histórico el hecho de quitarle los nombres y estar buscando ese tipo de justicia histórica me parece que es un tanto vano, banal, en términos históricos; tal vez en términos políticos sí tenga cierto sentido, pero en términos históricos si se le quitan las placas a Díaz Ordaz tendrían que quitárselas también a todas las otras cosas que aparecen con nombres de políticos. Me parece que es una actitud un tanto revanchista”, consideró.

“No tengo simpatía alguna por Díaz Ordaz, pero quitar placas para purificar la historia sí tiene tufo de dictadura”, escribió en su cuenta de Twitter el exlegislador federal Fernando Belaunzarán.

A título personal y en calidad de ciudadano, el próximo secretario de Cultura de la ciudad Alfonso Suárez del Real dijo que el jefe de Gobierno tiene toda la facultad para llevar a cabo esa acción. Sin embargo, señaló que debe permanecer una memoria histórica de los hechos ocurridos con la inauguración del Metro.

“Estaré pendiente de que la placa sea sustituida por una que incluya la fecha en que se inauguró tal estación o que se mencione la inauguración del Metro en 1968, para mostrar la historia de este sistema de transporte”, dijo.

El lunes pasado, Amieva dijo en un acto en Tlatelolco: “Simplemente compartirles una acción que considero una muy humilde contribución (…) serán retiradas esas placas que están ubicadas en la Ciudad Deportiva de Magdalena Mixhuca y en las instalaciones de las principales estaciones del Metro”.

Y posteriormente añadió: “Asumo yo la decisión, decirles que a 50 años del movimiento estudiantil nacional de 1968 hay ciclos que hay que cerrarse, identificamos nosotros (placas con el nombre de Gustavo Díaz Ordaz) en seis estaciones del transporte colectivo Metro y en la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca”.

También usuarios del Metro criticaron la acción del jefe de Gobierno sustituto.

“Alguna vez me detuve a leer lo que decían las placas. Cuando estaba en la universidad pasé y sí la leí, pero hace muchísimo tiempo. Como que siento que lo que quieren hacer es borrar esa parte de la historia y, bueno, malo o feo, pasó y tiene que estar ahí”, dijo Mónica Garduño, usuaria entrevistada en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez del Metro.

Otros pasajeros consideraron que, si las placas fueron quitadas por la Matanza de Tlatelolco, ahora los espacios deberían usarse para colocar una leyenda que evite que los acontecimientos de 1968 se olviden.

“Deberían poner un emblema de lo que pasó, lo de los estudiantes, que el Gobierno sea consciente de lo que no se pudo hacer en ese tiempo, porque fueron estudiantes los que murieron, deberían poner algo en honor a ellos porque nada más se acuerda uno cada que es 2 de octubre”, dijo Rosa Elia del Ángel.

En un recorrido se observó que los espacios que ocupaban las placas en las estaciones Insurgentes de Línea 1, Zócalo de Línea 2 e Hidalgo de Línea 3 quedaron marcados en las paredes y dan mal aspecto. Incluso, en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez quedó roto el plafón.

Los usuarios solicitaron que se dé mantenimiento a estos espacios. “Cuando menos que lo resanen para que no se vean tan mal”, dijo Ernesto Sánchez, usuario en la estación Insurgentes.

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