INICIAN LOS FOROS PARA LA PACIFICACIÓN

POR ARMANDO RÍOS PITER

0
9

Recientemente, el equipo del virtual presidente electo publicó que habrá de realizar una serie de foros, entre el mes de agosto y el mes de octubre, con la finalidad de “trazar la ruta de pacificación del país y la reconciliación nacional”.

El objetivo, tal y como lo establece el documento que han difundido, es “generar un espacio de diálogo mediante foros, en los cuales se identifiquen propuestas que respondan a las prioridades de los diferentes sectores de la población y en las diferentes regiones. Estas propuestas serán insumos para la formulación de políticas públicas” que permitan enfrentar la espiral de violencia que se vive en México.

Se propone que quienes participen sean: víctimas, ciudadanos entre los que destacan campesinos, indígenas, académicos, empresarios, comunidades religiosas, grupos, colectivos y organizaciones de la sociedad civil, así como autoridades locales, gobernadores, presidentes municipales y responsables de la Defensa Nacional y de Marina.

El primero de estos foros habrá de llevarse a cabo hoy martes 7 de agosto, en Ciudad Juárez, y continuarán en diversas ciudades del país hasta el mes de octubre.

Hay que reconocer que la convocatoria surge en un momento fundamental. Permitirá aprovechar los meses previos a la toma de posesión del nuevo gobierno federal, para que éste cuente con un diagnóstico más preciso; adicionalmente, permitirá identificar a través del diálogo con distintos actores, tendencias, cifras, problemáticas particulares regionales y, a partir de ello, definir con claridad recursos materiales, humanos, financieros, entre otros, necesarios en la implementación de programas durante el sexenio que está por iniciar.

El momento es especialmente relevante, toda vez que el INEGI recientemente dio a conocer sus cifras de mortalidad correspondientes a 2017, que incluyen sus datos sobre homicidios, en las cuales el instituto publicó un total de 31,174 homicidios.

La cifra es escalofriante, pues se trata del mayor número de muertes registrado desde que se revisan las cifras de manera anualizada en el país. El analista Alejandro Hope señala que “esta tasa de homicidio de 25 por 100 mil habitantes es la más alta desde mediados de los sesenta” y que es posible “además, que en 2017 la tasa de homicidio en México haya superado a la de Colombia, pues, según cifras preliminares de ese país, su tasa fue de 24 por 100 mil habitantes el año pasado”.

Ante estos datos, son dos los aspectos que dicho investigador señala como de mayor preocupación. La primera, que la tendencia por tercer año consecutivo es al alza, y que la distribución regional se ha vuelto mucho más amplia, al abarcar un mayor número de entidades federativas con altos números de homicidios.

Es indispensable generar nuevos mecanismos que lleven a la disminución progresiva de datos como los recientemente publicados. Por esta razón, la realización de estos encuentros abre la puerta para movilizar y actualizar argumentos y opiniones, a la vez que permitiría identificar a amplios grupos de la sociedad con los que es indispensable realizar alianzas territoriales, con el fin de que sean incorporados de manera permanente en la construcción y ejecución de una cultura de paz y combate a la violencia.

Actores relevantes, como la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ya han iniciado encuentros con el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador, con la finalidad de proponer su apoyo en el combate a la pobreza, a la corrupción y a la delincuencia. Los obispos dijeron estar dispuestos a colaborar en la reconciliación a la que se ha convocado.

El secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, expuso que “la preocupación más importante es la seguridad, la dignidad de las personas, disminuir tantos crímenes que están golpeando muy fuertemente a nuestra nación”.

Sin duda alguna, acabar con la violencia y recuperar la seguridad en el país es una prioridad nacional. La incorporación de amplios segmentos de la sociedad mexicana en este esfuerzo será un gran paso.

El reto es mantener dicha inclusión. Primero, con la identificación del problema; posteriormente, con mecanismos igualmente horizontales en la implementación de políticas públicas. Es aquí donde la encrucijada estará en definir el tipo de instrumentos a emplear: descentralizados o herramientas centralizadoras. Espero que sean del primer tipo; habrá que abonar a la discusión.

Dejar respuesta