GUARDIA NACIONAL AL ESTILO EUROPEO

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AGENCIAS / El Presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció su proyecto para la seguridad interior, basado en una Guardia Nacional bajo mando militar, con 266 coordinaciones territoriales a lo largo del país, para lo cual se requiere una reforma constitucional.

“Les pedimos que nos ayuden porque hay que hacer una reforma constitucional”, dijo López Obrador al presentar el Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024, en el que se pretende la creación de una Guardia Nacional para combatir la violencia e inseguridad, integrada por las Policías Militar, Naval y Federal. “Nuestra propuesta es la creación de la Guardia Nacional. Existe una con estas características en otros países, con la particularidad de que está a cargo de las Fuerzas Armadas. Es el caso de la Guardia Civil española y de la Gendarmería de Francia”.

Bajo el mando del Ejército, que seguirá en las calles, el país se dividirá en 266 coordinaciones territoriales. El próximo año comenzará con 150, pero el objetivo es que, en 2021, opere de forma integral hasta con 150 mil agentes, para lo cual comenzarán con el reclutamiento de 50 mil elementos de manera progresiva.

Mientras se prevé que hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechace la Ley de Seguridad Interior, que pretende darle un marco jurídico al Ejército en tareas de seguridad pública.

Durante la presentación del plan, el futuro secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, expuso una síntesis de los ocho ejes que se pretenden ejecutar. Y el más importante es erradicar la corrupción y reactivar la procuración de justicia. “La delincuencia organizada no puede existir sin un grado de involucramiento de funcionarios públicos que ofrezcan un grado de protección e impunidad”. Por eso pretenden “tipificar la corrupción como delito grave y sin libertad bajo fianza”.

Otro de los puntos busca reformular el combate a las drogas y reorientar los recursos confiscados a delincuencia para aplicarlos a la reinserción social y desintoxicación de adictos. Durazo expuso que, con la regulación de algunos estupefacientes, como la mariguana, “se pondrá fin a uno de los motores de la inseguridad y del quebrantamiento del Estado de derecho”.

El próximo secretario de seguridad remarcó que existe la posibilidad de una “amnistía condicionada” para delincuentes o infractores. En el sexto punto del Plan Nacional de Paz y Seguridad se subraya que “el perdón de las víctimas y la contrición sincera de los victimarios resultan pasos previos indispensables para las negociaciones. ¿Qué ofrecer a los delincuentes para que dejen de delinquir? En primer lugar, un aumento en la esperanza de vida; en segundo lugar, la posibilidad de llevar una vida tranquila; en tercero, la posibilidad de que encabecen negocios legales y regulares; y en cuarto, alcanzar la respetabilidad social”.

El diputado Mario Delgado, coordinador del grupo parlamentario del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), planteó las reformas a diversos artículos de la Constitución para darle forma a la Guardia Nacional, con el propósito de combatir a la delincuencia organizada. Se trata, afirmó, de una reforma constitucional para establecer la naturaleza, alcances y competencia de la corporación para facilitar su actuación en el Plan Nacional de Paz y Seguridad. La fuerza será capaz de enfrentar el desafío de la inseguridad y la violencia, resaltó el legislador.

En su exposición, indicó que desde finales de 2006, México pasa por una crisis de violencia e inseguridad, que causa un enorme sufrimiento social e inhibe el desarrollo. Y citó tres factores principales: las políticas económicas instauradas desde hace 30 años, la creciente corrupción y la aplicación de una estrategia rotundamente fallida en materia de seguridad y combate a la delincuencia. Destacó que, a comienzos de este siglo, se formó la Policía Federal, pero seis años más tarde el Gobierno de Felipe Calderón decidió involucrar a las Fuerzas Armadas en el combate a la delincuencia, a pesar de que fue cuestionada tal medida. No hubo avances en el mejoramiento de los cuerpos de seguridad en las dos administraciones pasadas. El resultado, acentuó, fue que se fortalecieron los grandes grupos delictivos, en pequeñas células.

Advirtió que las fuerzas armadas, involucradas en el combate a la delincuencia organizada, siguen careciendo de un marco legal para participar en las tareas de seguridad pública, y como consecuencia, han padecido la pérdida de sus integrantes y han sido distraídas de sus funciones constitucionales. Sin embargo, subrayó, en la crisis de violencia que enfrenta el país, el Estado no pude garantizar la paz sin el concurso de las Fuerzas Armadas. “El retiro de la Marina y los militares colocarían a los ciudadanos ante una total indefensión ante la delincuencia”.

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