URGE FRENAR GASTO POLÍTICO EN EL PAÍS

Se están realizando las campañas más caras de la historia y, hasta el momento, por parte de las alianzas y partidos, no hay acciones relevantes que lo justifiquen

TXT: DANIEL RODRÍGUEZ FLORES

0
20
Los partidos políticos reciben en estas elecciones el presupuesto más elevado de la historia.

Han pasado casi ocho meses desde la tragedia del 19 de septiembre. Hace tres meses, el ahora ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, afirmó que la reconstrucción durará aproximadamente cinco años, rebasando claramente la administración actual.

Es verdad, la reconstrucción en las zonas afectadas no es una cosa sencilla, pero definitivamente se ha dejado de lado el tema de que un centenar de personas aún sigue sin una casa donde vivir dignamente. ¿Qué ha pasa con el Gobierno? Al parecer, se les olvidó también.

Recién ocurrieron los hechos, se desató una fuerte presión de los ciudadanos en general para que el financiamiento público destinado a los partidos políticos se redujera hasta en un 59 por ciento y que ese dinero se destinara a la reconstrucción. Algunos presidentes de partido, que hoy son candidatos en la carrera electoral, afirmaron que regresarían el dinero y tendrían campañas electorales austeras, pero de austeras no han tenido nada. Para este año, los partidos políticos y candidatos independientes tuvieron 6.79 mil millones de pesos para sus campañas.

¡Dinero tirado a la basura!

¿O cree usted que los valen, de acuerdo al nivel de campañas que hemos visto hasta el momento?

Guerra sucia, bombardeo de spots publicitarios, playeras y gorras con los colores de los partidos, siglas de las alianzas, nombres e imagen estampada de los candidatos; renta de vehículos, pago a ayudantes, organización de mítines, etcétera, etcétera.

¿Y las propuestas?… puras fantasías o, cuando mucho, lugares comunes. ¿En serio lucharán por una Fiscalía autónoma? ¿Abatirán la inseguridad, si ni siquiera pueden explicar cómo lo harían?

Muchísimo dinero, sólo para transformarlo en una falta de respeto a la inteligencia de los ciudadanos.

Es aquí donde nos preguntamos: ¿Realmente merecen los partidos políticos gastar el dinero público, dinero proveniente del pueblo, en este tipo de campañas? Definitivamente, existen cosas más importantes. Tenemos un sistema de salud deplorable y miles de problemas mucho más relevantes, como para desperdiciarlosrecursos en estas cosas.

¿No sería mejor que no se gastara tanto dinero?… Imagínense unas campañas en donde los candidatos no pudieran entregar regalos, no pudieran movilizar a miles de personas para un mitin y dejaran de pagarle a investigadores para que hurguen en el pasado oscuro de sus rivales… Unas campañas electorales en donde el presupuesto sea tan bajo que se la piensen antes de comprar votos.

El financiamiento a los partidos políticos con recursos públicos, fue un avance de las sucesivas reformas políticas que se hicieron a partir de aquella caída del sistema que decidió la elección presidencial a favor de Carlos Salinas de Gortari. Fue una buena medida para que hubiera equidad en la contienda y para evitar que los candidatos asumieran compromisos que, una vez en el poder, tuvieran que saldar con sus benefactores, y sobre todo, para evitar que el dinero sucio se metiera a las campañas. El objetivo original era bueno, pero actualmente se cayó en el exceso contrario: el despilfarro es enorme y no abona ni a la equidad ni a la democracia.

Si el Gobierno federal no hace nada en este momento, el gasto en los partidos seguirá creciendo con el paso de los años, ya que el padrón electoral y el salario mínimo (variables con las cuales se determina la partida presupuestal de INE y los partidos) aumentan inexorablemente.

Una cosa es la democracia y otra el derroche de dinero público.

En la actualidad, México tiene otras prioridades como para andar financiando a aquellos que cada tres o cada seis años vienen a prometer, pero poco o nada cumplen.

LAS ELECCIONES MÁS

COSTOSAS DE LA HISTORIA

De acuerdo a la información que dio a conocer el INE a principios del presente año, los nueve partidos que integran la contienda, hoy agrupados en tres coaliciones, aparte de los dos candidatos independientes, recibirían en conjunto 2,190 millones de pesos.

Las campañas electorales de 2018 serán las más costosas de la historia del país.

De acuerdo con el Proyecto de Financiamiento Público para las actividades de campaña, aprobado por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) se destinarán 2,190 millones de pesos para los gastos de campaña de los nueve partidos y los independientes que se integraron a la contienda.Esta cantidad es 21.76% más alta que lo que se destinó a las campañas electorales durante 2010, cuando se otorgaron 1,680.5 millones de pesos.

Esta cantidad no incluye el financiamiento a los partidos para sus actividades ordinarias y específicas, franquicia postal y franquicia telegráfica que da una suma final de 6,702 millones de pesos.

Compartir
Artículo anteriorRAÚL PADILLA EN CAMPAÑA
Artículo siguienteUNA MALA IDEA

Dejar respuesta