TRANSFUGUISMO EN TIEMPOS ELECTORALES

TXT: IVÁN ARRAZOLA CORTÉS

Doctor en Ciencia Política

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Tatiana Clouthier y Andrés Manuel López Obrador. ¿Qué diría Maquío de esta alianza política entre su hija y la izquierda?

Hay una frase que es de uso común entre los actores políticos: “En política no hay amigos o enemigos, sólo aliados”. Esta frase parece venir bien para explicar el momento que están viviendo los partidos en el 2018. Si en el 2006 alguien hubiera pronosticado que la izquierda y la derecha se unirían 12 años después, esto habría sido calificado como un disparate, y sin embargo el día de hoy es una realidad y no sólo se da entre partidos sino también en la individualidad de los políticos.

Si bien los cambios del PRD a Morena se consideran naturales, dada la coincidencia ideológica entre unos y otros, llama la atención la movilidad que se está dando de PAN a Morena, o sea, de derecha a izquierda.ac

¿Qué hay detrás de estos tránsfugas políticos y qué efectos produce su actitud?

Según Luis Ríos, un tránsfuga es aquella persona que huye de una parte a otra. En este caso, es la que pasa de un partido a otro, independientemente de las causas, el móvil y las circunstancias. El tema de las motivaciones puede ser complejo; la ciencia política establece dos: la primera es que el político decide abandonar un partido porque éste ya no cumple con los fines para los que fue creado o bien porque considera que ha recibido un trato injusto de parte de su partido y decide salir. La otra es que el cambio de partido favorece la carrera del político, ya sea creciendo en su área o mediante el ofrecimiento de un nuevo cargo público; su principal móvil es la búsqueda de cargos por aquella institución que garantice mejores condiciones.

En los meses previos a la elección presidencial del año 2000, personajes importantes de la izquierda decidieron apoyar el proyecto de Vicente Fox; así, Porfirio Muñoz Ledo o Humberto Rincón Gallardo abandonaron las posiciones donde se encontraban para unirse al proyecto político de derecha de Fox, con el resultado por todos conocidos: una victoria contundente del panista por más de seis puntos porcentuales de diferencia sobre el candidato del PRI Francisco Labastida.

En el caso del PAN el transfuguismo es un fenómeno reciente, y si bien Margarita Zavala ya había renunciado al partido para seguir la vía independiente, a últimas fechas ha llamado la atención la adhesión de Tatiana Clouthier(hija del Maquío) y de la senadora Gabriela Cuevas al proyecto de López Obrador. En el caso de Margarita, se trata de un proyecto personal dentro de la misma línea panista, pero con Tatiana es un verdadero cambio de rumbo ya que el proyecto al que se unió se relaciona con el estatismo y la centralización, cuestiones que su padre combatió fuertemente cuando fue candidato presidencial por el PAN en 1988.

Otro caso es el de la senadora panista Gabriela Cuevas Barrón, quien anunció a través de un video que se unía al proyecto de López Obrador. La ahora senadora sin partido señaló: “De la misma forma en que en el año 2000 fui parte del movimiento que logró la alternancia en la presidencia de la República, en 2018 he decidido, con la misma convicción democrática, unirme al movimiento plural que ha convocado el licenciado Andrés Manuel López Obrador. Mi propósito es persistir en la lucha por una democracia más justa”(Animal Político 21/01/18).

La dirigencia panista respondió a través de un comunicado: “Es importante hacer del conocimiento de la militancia y de la ciudadanía que detrás de esta determinación está el hecho de que no se le garantizó a la senadora una diputación federal plurinominal que exigía al Partido, al no ser aún los tiempos de definición para ello” (Animal Político 21/01/18).

Hace doce años, Gabriela Cuevas fue protagonista de un episodio que puso en jaque a la democracia mexicana en la elección de 2006, ya que previo a las elecciones se le seguía un proceso de desafuero a López Obrador por incumplir la orden de un juez. Entonces, Cuevas junto con un diputado del PAN pagaron la fianza de AMLO, que era jefe de Gobierno de la ciudad de México para que éste no se victimizara si se le hubiera impedido competir en la elección presidencial. Todo esto formó parte de una guerra entre la izquierda y la derecha a mediados de la década pasada.

Un punto positivo del transfuguismo es que puede generar nuevas alternativas políticas que amplían la baraja de opciones para la ciudadanía, tal como ocurrió con el PRD en 1989. Garantiza el derecho de los ciudadanos a disentir y a elegir al partido con el que mayor afinidad ideológica se tenga.

Los puntos negativos son muy variados: en primer lugar, genera confusión en el electorado respecto a políticos que en un momento se encuentran con un partido y después se trasladan a otro, sin saber a ciencia cierta si como personas también absorben la ideología del partido al que se cambiaron. La clase política se vuelve más pragmática y menos ideológica, los políticos están dispuestos a prestar sus nombres para hacer ganar a un candidato, pero no desarrollan proyectos sólidos.

La próxima elección pasará a la historia como el periodo en el cual los partidos políticos entraron en una de las crisis más profundas que se recuerden en los últimos años, ninguno de los tres partidos principales consideró la posibilidad de celebrar un proceso interno para seleccionar a sus precandidatos; uno debió seleccionar a un candidato externo ya que entre sus militantes no encontró uno competitivo. Otro partido se vio en la necesidad de aliarse con su principal enemigo ideológico y político para poder competir en la elección presidencial, y el partido de creación más reciente ha integrado a sus filas a personalidades de las más variadas trayectorias: actores, deportistas y políticos de diferentes signos partidistas, con tal de aumentar la percepción de que será el partido ganador.

Estas condiciones los desdibujaran y en tales condiciones no sería descabellado pensar que en los próximos años se desarrolle política sin partidos, ya que éstos han comenzado a ser prescindibles.

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