SÓLO MIGAJAS PARA MARCELO Y MONREAL

TXT: RICARDO ALEMÁN

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Se esperaba que Ebrard recibiera algo más por su adhesión a López Obrador.

Cualquiera habría imaginado que por el peso específico de los nombres y por la relevancia de su pasado, el dueño del negocio familiar les habría ofrecido un encargo de mayor jerarquía.

Sin embargo, no están en el Gabinete imaginario, tampoco son parte de la codiciada coordinación de campaña y menos ocuparán responsabilidades en las zonas geográficas y políticas de relevancia.

Más bien parece que los quieren lejos de las decisiones y, por eso, los mandaron a una zona gris, en donde el pasado de los dos personajes no cause daño a la imagen y al proyecto del patriarca, del dueño de vidas y carreras políticas, dador de oportunidades y aspirante a la mayor lotería sexenal.

El primero, Marcelo, fue de los preferidos en el pasado, al grado de que estuvo a punto de disputar la aspiración presidencial en la contienda de 2012. El segundo, Monreal, amagó con disputar al patriarca la segunda posición más relevante –la capital del país–, luego de la lotería presidencial.

Sin embargo, ni Marcelo ni Monreal tuvieron agallas para cumplir con las reglas del “parricidio político”, lo que los habría llevado a los cuernos de la luna. En su momento, a los dos les dio frío enfrentar al patriarca.

Y es que, durante el breve tiempo de la posible rebelión, a Marcelo y a Monreal les lanzaron todos los anzuelos posibles. Incluso, al zacatecano hasta le ofrecieron la Secretaría de Gobernación.

Al final, no les cumplieron. A los dos los doblaron y punto.

Lo curioso es que tanto Marcelo como Monreal fueron enviados al frío político del norte, a picar piedra y a formarse en la fila de la meritocracia.

Y si lo dudan, hasta hoy nadie ha sido capaz de explicar lo que significa el cargo de coordinadores electorales que les asignó el patriarca, tanto a Marcelo como a Monreal en una decena de entidades en donde poco o nada podrán hacer. ¿Por qué?

Porque en muchas de esas entidades la rebelión en Morena no ha sido contenida ni por el peso de “Andy”, primogénito del patriarca y actual gerente de Morena.

Lo cierto es que en Morena todos saben que los nombramientos de Marcelo y Monreal son lo más parecido a migajas; parte del circo mediático para engañar a la opinión pública, por un lado, y para mantener entretenidos los potenciales rebeldes, por el otro. Y es que los sabios de la política saben que “el peor enemigo de un político es otro político en el desempleo”.

Por eso, el patriarca mantiene ocupados a Marcelo y a Monreal.

Es decir, el patriarca usa a los políticos para el lucimiento y la foto, y nunca más se ocupa de ellos. Son políticos desechables; ¡usar y tirar!

Al tiempo…

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