MEADE ES FACTOR DE CONFIANZA Y UNIDAD

TXT: ARTURO ZAMORA JIMÉNEZ

Senador por Jalisco y Secretario General de la CNOP

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José Antonio Meade recibe un abrazo de su esposa Juana y la ovación de los priistas, durante su registro para ser precandidato del PRI a la Presidencia de la República.

La aspiración de un simpatizante como José Antonio Meade, a convertirse en precandidato del PRI a la Presidencia de la República (tal como fue ratificado el sábado 2 de diciembre), demuestra la apertura de nuestro partido a la sociedad, su alianza con los ciudadanos, así como su capacidad de competir y ganar con base en la postulación de un candidato de amplia trayectoria en el servicio público, joven e idóneo para consolidar la transformación nacional.

A partir de estos hechos, el tablero de la contienda del próximo año está prácticamente completo: Anaya será candidato del Frente o del PAN; AMLO se autoimpuso, por tercera vez, como candidato, ahora por Morena; del lado independiente veremos si Margarita y El Bronco alcanzan las firmas que requieren para ser candidatos; y quien depende de la definición de otros es Mancera, pues de no concretarse el Frente, podría ser el candidato del PRD. En este escenario quedan claras las ventajas de unos y otros, y por lo que se observa, el PRI sale ganando desde el arranque de la competencia electoral.

Con la candidatura de Meade, el tricolor se coloca en una franca superioridad respecto de las otras expresiones políticas. Es el partido que tiene la mayor estructura territorial a nivel nacional, un programa de acción y visión de futuro para continuar la transformación de México y ahora es también el que tiene al mejor perfil para ser presidente.

Sobre esta base, todos los sectores del PRI expresaron su firme respaldo a quien reconocen como un mexicano de probada vocación social, comprometido con el manejo responsable de las finanzas públicas, la estabilidad macroeconómica, las reformas estructurales, así como con la proyección global del país.

Meade es un aspirante con una sólida formación académica y brillante trayectoria en el sector público, durante 20 años se ha dedicado a servir a México y siempre con resultados positivos. Es, además, un ciudadano honesto y sencillo.

El encuentro con las bases del priismo nacional a lo largo del proceso interno habrá de servir para que el PRI y su precandidato presidencial presenten el mejor proyecto de gobierno para consolidar la transformación nacional, garantizar estabilidad, justicia, desarrollo y seguridad.

Meade es el aspirante que tiene mayor posibilidad de crecer con la campaña, las encuestas revelan que los ciudadanos tienen una opinión favorable de él; tiene todo por delante para crecer, con base en sus atributos, para lograr la unidad del priismo y convocar a los más amplios sectores, a fin de configurar una nueva mayoría social.

El PRI y su candidato deberán atender las principales demandas de la sociedad; presentar propuestas viables e innovadoras para que los jóvenes tengan acceso a la educación, al empleo y el emprendimiento; abanderar las causas de las mujeres; impulsar la agenda de competitividad y desarrollo económico de los agentes productivos; proponer una estrategia integral para resolver el problema de seguridad que se vive en diversas regiones del país y, desde luego, fortalecer las medidas de combate a la corrupción.

Sin duda, sólo un partido que tiene la experiencia y un candidato que tiene la trayectoria para responder de forma exitosa a estos desafíos de los próximos años son la dupla que tendrá mejores resultados en 2018.

Con base en el talento y la visión de futuro de José Antonio Meade, con la fuerza de sus ideas y vocación de servicio, el PRI tiene un aspirante capaz de ganar la confianza de la gran mayoría de los mexicanos para convertir a México en una potencia mundial.

Acompañado de su esposa Juana, sus tres hijos y su padre, José Antonio Meade acudió a la sede nacional del PRI para solicitar el apoyo del partido a su precandidatura a la Presidencia de la República. Del discurso que dirigió en esta ocasión, destacamos las siguientes frases:

“Esta semana me permitió acercarme a muchos sectores, organizaciones y militantes. Con todos he compartido historias de vida, acuerdos y resultados, siempre en beneficio de los mexicanos”.

“Saludé a Arturo Zamora y me comprometí a que los beneficios de la estabilidad lleguen a la economía familiar. De la mano de la CNOP las familias sentirán en sus bolsillos el crecimiento de México”.

“Les pido que alcemos fuerte la voz para que todo México se sume. Llevaremos a México al lugar de potencia mundial que le corresponde”.

“Si bien hay que fortalecer lo que se ha hecho bien, hay también que ser autocríticos y reconocer que hay realidades que nos duelen, que nos ofenden, que nos lastiman, que nos vulneran y que tenemos y vamos a cambiar”.

“Apostamos por la experiencia y no por la ocurrencia; por el conocimiento y no por el enfrentamiento; por la preparación y no por la improvisación. En los programas, no en los caprichos. En las instituciones y en la ley, y no en las profecías”.

“Me inscribo como precandidato porque tengo la experiencia, los resultados y el conocimiento para ser un buen candidato y un buen presidente de México”.

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