LÓPEZ OBRADOR: ¿SERÁ REAL SU FAMA DE HONESTO?

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Andrés Manuel López Obrador

Ciudad de México / Excélsior.-
López Obrador ha entendido
la indignación que existe en la
población por la corrupción. El electorado
está harto de tanto abuso, dispendio
y robo en despoblado. A propósito, el
candidato presidencial de Morena se está
presentando como un político diferente:
honesto y comprometido a curar el
cáncer de la corrupción gubernamental.
La percepción de honestidad de
AMLO se sustenta en tres elementos.
Primero, que a lo largo de su carrera
política nunca le han encontrado ningún
patrimonio mal habido. Ni una sola
cuenta en Panamá ni una mansión lujosa
en las Lomas ni un enorme rancho ni un
departamento en Nueva York ni la propiedad
de una exitosa empresa. Segundo,
es un hombre que vive muy austero para
estándares de la clase política mexicana.
Por ejemplo, a diferencia de sus colegas,
viaja en avión comercial en clase turista
(me consta). Tercero, es el líder de una
opción política que no ha gobernado al
país. Los mexicanos ya vimos gobernar
a los panistas que toleraron, si no es que
promovieron, la endémica corrupción
que les heredaron los priistas. Ya vimos,
también, cómo regresó el PRI al poder
llevando la corrupción a niveles nunca
vistos por el público. AMLO, en este sentido,
cuenta con el beneficio de la duda
de nunca haber gobernado al país.
Es por eso que una buena cantidad
de electores cree que el tabasqueño es un
político honesto en comparación con los
otros. En el contexto actual, es, sin duda,
una de sus fortalezas. Y ahí es donde claramente
lo están atacando.

“ESTÁ UN PARTIDO EN
EL GOBIERNO, SALE ESE
PARTIDO, ENTRA OTRO, Y ES
LO MISMO, ESE ES EL ENGAÑO
DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS,
POR ESO HEMOS VENIDO
DEMOSTRADO QUE ES LO
MISMO ARRIBA: SALINAS DEL
PRI, QUE FOX DEL PAN. ES
LO MISMO PEÑA NIETO DEL
PRI QUE CALDERÓN DEL PAN,
NO HAY DIFERENCIA. SON
IGUALES DE CORRUPTOS”.
ANDRÉS MANUEL
LÓPEZ OBRADOR

 

Karl Rove, uno de los grandes estrategas
electorales, cambió el enfoque de los
ataques en una campaña. Antes se pensaba
que se tenía que atacar a los adversarios
en los puntos débiles. Se hacía investigación
cuantitativa y cualitativa sobre
un candidato y si, por ejemplo, se encontraba
que una de sus debilidades era la
falta de experiencia, pues ahí le tundían.
Rove, en cambio, investigaba para encontrar
las fortalezas de los contrincantes y
en ese punto centraba sus ataques.
En 2004, el Partido Demócrata lanzó
a John Kerry como su candidato presidencial
en contra del presidente Bush
hijo. Rove, quien era el estratega republicano,
encontró que la mayor fortaleza de
Kerry era la percepción de haber sido un
héroe en la Guerra de Vietnam. Se trataba
de un gran atributo en un momento
en que Estados Unidos estaba librando
un durísimo conflicto bélico en Irak.
Rove atacó a Kerry en su fortaleza.
Lo hizo muy a su estilo, es decir, indirectamente
a través de organizaciones
sociales afines a los republicanos, operadores
políticos asociados y medios de comunicación
simpatizantes. No mandó,
de ninguna forma, al presidente Bush a
atacar a Kerry. No. Fue el grupo de exprisioneros
estadunidenses en Vietnam
“Veteranos de Botes Swift por la Verdad”
quienes lanzaron un spot de televisión,
poniendo en duda los hechos heroicos de
Kerry que le valieron medallas de combate.
El demócrata quedaba como un
mentiroso incapaz de servir como Presidente.
Se trataba una clara falsificación
de la realidad. Fue tan ridícula la acusación
que Kerry no supo cómo contestarla
y Rove se salió con la suya: el ataque a la
fortaleza del adversario sirvió para que
algunos electores dudaran de la credibilidad
del oponente de Bush quien, a la
postre, se reeligió.
En México, todo indica que la elección
presidencial de 2018 estará muy cerrada.
Desde ahora, y como es el puntero
en las encuestas, algunos de los adversarios
de AMLO lo están atacando en una
de sus fortalezas: la percepción de que
no es corrupto. Pretenden cambiar esta
percepción porque, en política, ésta suele
ser más importante que la realidad.
De aquí a 2018 se multiplicarán los
ataques en contra de AMLO con el fin
de presentarlo como un político igual de
corrupto que los otros. Que porque no
hay claridad en sus fuentes de ingresos.
Que porque se rodea de pillos dispuestos,
como Eva Cadena, a recibir dinero
para financiar campañas políticas. Que
porque su riqueza está muy bien escondida.
En fin, que lo van a tratar de ensuciar.
De él dependerá si lo logran o no.
Su estrategia de defensa será fundamental
para desmantelar las dudas que vayan
surgiendo en el camino. Se trata de una
cosa muy seria que, de no hacerlo, bien
le podría costar la elección, como le sucedió
a Kerry en 2004.
¿Que es injusto perder así? Rove diría
que no, que lo importante es ganar
porque, para bien o para mal, así son las
campañas electorales en las democracias
contemporáneas. López Obrador tiene
que entenderlo y actuar en consecuencia.
Los versos de Díaz Mirón no le van
a alcanzar.

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