EL CIUDADANO INDEFENSO

TXT: ARMANDO RÍOS PITER

0
70
Armando Ríos Piter, en las oficinas del INE, revisando las supuestas inconsistencias de las firmas de apoyo que presentó.

Ciudad de México / Excélsior.-La sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que el Instituto Nacional Electoral violó mis derechos a la garantía de audiencia y presunción de inocencia en la verificación final de apoyos ciudadanos, y ordenó que se me concediera una nueva garantía de audiencia con respecto a los registros supuestamente invalidados.

Instruyó al INE a realizar acciones eficaces e idóneas para garantizarme una posibilidad real de demostrar mi inocencia en diez días.

Convoqué y capacitamos en horas a 160 auxiliares de toda la República. Acudimos a la diligencia con todos y cada uno de los acuses de recibo que nos entregó el Instituto Nacional Electoral y un disco compacto que contiene una tabla Excel sobre las supuestas simulaciones. Recibos y tabla es todo lo que tengo para defenderme.

Estuvimos todos temprano en el INE, pero éste no estaba listo. Alegó horarios burocráticos de 9 am a 10 pm. ¿En verdad la autoridad electoral no sabe que en proceso electoral todos los días y horas son hábiles?, ¿acaso no leyó la sentencia? De facto y arbitrariamente redujo a la mitad el tiempo que el Tribunal me otorgó.

Iniciada la diligencia, demostré ante notario público que, de manera improvisada y sin fundamento, el Instituto Nacional Electoral inventó una logística que nunca nos informó para llevar a cabo la compulsa y nos obligaba a revisar exclusivamente lo que ella previamente había seleccionado; tomó siglos habilitar una de sus computadoras para revisar un apoyo que expresamente solicité; una vez encontrado, acredité que la información en la base de datos del INE discrepaba de aquella que en su momento me fue proporcionada, pues, en la pantalla, el apoyo aparecía como válido, mientras que en la base de datos en mi poder aparececomo simulación.

Acto seguido, me pusieron en pantalla un supuesto caso de simulación de una credencial sin fotografía que fue negada categóricamente por el propio auxiliar al que se le imputa. No hubo forma de demostrar que la imagen en pantalla no era la misma que originalmente él subió al sistema, no hubo forma de contrastar dicha imagen, de desvirtuarla, de alegar nada. El Instituto Nacional Electoral diseñó un sistema que imposibilita cualquier intento de defensa al borrar deliberadamente las únicas pruebas que, en su caso, hubieran servido para esta diligencia.

Ante este escenario de completa indefensión, de vulnerabilidad absoluta y frente a una autoridad parcial y activista, valoramos con todo nuestro equipo y con cuidado los pasos a seguir.

Esto es lo que el ciudadano enfrenta todos los días, ya sea en el Ministerio Público, en el Instituto Mexicano del Seguro Social, en las oficinas municipales, del Estado o la Federación, ante autoridades indolentes, ineptas y, muchas veces, con agendas personales.

Dejar respuesta