CUIDADO CON LAS TASAS DE INTERÉS

Fuerte impacto tendrían los incrementos pronosticados,sobre la economía nacional y el gasto público del próximo gobierno

TXT: ÁNGEL VERDUGO

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El próximo gobierno podría enfrentar un serio problema presupuestal si las tasas de interés siguen subiendo.

Ciudad de México / Excélsior. En la semana que recién terminó, hubo noticias de las cuales, los medios dedicados a las cuestiones económicas y financieras dieron cuenta de ellas; sin embargo, poco se habló de las consecuencias que para nuestras finanzas públicas tendrían aquéllas.

Lo que me llamó la atención fue, más que esto último, el silencio de los dos candidatos reales en la contienda presidencial; ambos, por desgracia, nada dijeron al respecto. Más grave aún me pareció su silencio porque, dada la lista interminable de propuestas y compromisos hechos, aquellas noticias hacen que la concreción de lo prometido se vea hoy, más lejos que antes.

Las noticias a las que me refiero en el primer párrafo, fueron las relacionadas con el incremento de la Tasa de Interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos en un cuarto de punto (0.25%). De este porcentaje, si bien reducido, lo importante es el mensaje que envía: la Federal Reserve está decidida a regresar a la normalidad monetaria a la brevedad, lo que se ratifica con los pronósticos de dos aumentos más en lo que resta del año.

A esta decisión de la Fed seguirán, inevitablemente, elevaciones en México por parte de la Junta de Gobierno del Banco de México las cuales buscarían, infructuosamente afirman ya algunos analistas, retener capitales que llegaron buscando tasas elevadas de interés, dada la situación prevaleciente en Estados Unidos no hace mucho.

La salida de montos —seguramente significativos— de dichos recursos se explicaría, no únicamente por el mensaje de la Fed con la decisión tomada, sino también por la situación de incertidumbre generada en México por elementos relacionados todos, se acepte y reconozca o no, con lo electoral.

Dada la composición de la Deuda Neta del Sector Público Federal (datos a abril de este año, de acuerdo con las cifras de la SHCP) cuyos montos son los siguientes: Interna: 6.44 billones de pesos y Externa: 197 mil 752 millones de dólares americanos, cualquier elevación de las tasas de interés   —internas como externas—, elevaría el costo financiero el cual, por si lo hubiésemos olvidado, es un gasto irreductible.

BANXICO, EN 7.5%

Banco de México está aplicando una política ortodoxa que privilegia la estabilidad financiera sobre el crecimiento. Se prevé que las tasas seguirán subiendo este año, aunque va a depender de la inflación, la depreciación del tipo de cambio, los tipos de interés en Estados Unidos y la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN y las elecciones presidenciales.

A principios de febrero de este año, Banco de México subió la tasa de interés a 7.5 por ciento.

Para este año se espera, de acuerdo con los datos más recientes, que el costo financiero de la Deuda Neta Total del Sector Público Federal (10.2 billones de pesos) represente este año, un monto cercano a los 750 mil millones de pesos.

Si se concretaren los incrementos pronosticados en Estados Unidos y en México, muy posiblemente el costo financiero para el año 2019 rondaría los 800 mil millones de pesos los cuales, sumados a los 900 mil proyectados por conceptos de pensiones, harían que el panorama en materia de la salud de las finanzas públicas no luzca bien o al menos fácil, por decirlo de alguna manera.

Ante esta realidad, ¿qué haría y/o diría el próximo presidente de la República, Anaya o López? ¿Hablaría con la verdad y nos daría, con la obligada objetividad, un panorama realista o como no pocos afirman ya en los días que corren, se negaría a aceptar la cruda realidad y buscaría culpables? O, además de hablarnos con la verdad, ¿buscaría contratar más deuda, elevar las tasas de algunos de los impuestos vigentes o buscaría crear nuevos?

En lo que todos parecen coincidir es que, en modo alguno buscaría recortar de manera importante el gasto para lograr, con ello, no elevar el déficit en las ya de por sí débiles finanzas públicas.

¿Usted ve factible que el sucesor de Enrique Peña Nieto recorte el gasto? ¿Concibe que quien prometió tanto a tantos, empiece no cumpliéndoles y sí, recortando el gasto?

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