RAÚL GÓMEZ Y LA TEMPORADA

Cumplió 20 años la revista taurina que dirige el matador de toros en retiro “El Campero”

TXT: YASMÍN MORENO Y PAULINA MUÑOZ

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Raúl Gómez “Campero” entregó un reconocimiento al licenciado Gonzalo Leaño Reyes, galardón que fue recibido por Ricardo Castro Gómez.

“Campero” no es su apellido, es su mote de torero y significa: “Descubierto en el campo y expuesto a todos los vientos”.

A edad de 11 años empezó a probar las mieles de lo que es fascinante, “¡torear es muy bonito, pasarse un toro por la cintura!” exclamó, con una sonrisa en el rostro. Tuvo la fortuna después de muchos andares en diferentes plazas de la república y en el extranjero, de tomar la alternativa en Guadalajara el 6 de febrero de 1994 de manos de Jorge Gutiérrez y como testigo Manuel Díaz, el hijo de El Cordobés con toros de la ganadería de Cerro Viejo.

A lo largo de 6 ó 7 años toreó en plazas de España, Perú, Portugal y Estados Unidos. El mundo taurino no es sencillo, hay mucha competencia y pocos festejos, y no en todos pagan bien. Un amigo mutuo, Piero Vega, lo invitó a trabajar con el licenciado Gonzalo Leaño Reyes, director general del diario Ocho Columnas, quien lo fue integrando a los suplementos. De ahí surgió la idea de hacer una revista taurina: La Temporada.

“Siendo torero iba a ser más fácil hacer la revista, por toda la gente que conozco del medio, pero nunca me imaginé que fueran a pasar 20 años… y pasaron rapidísimo. Es un orgullo, pero a la vez un compromiso con los lectores que domingo a domingo esperan en las principales plazas del país la revista. Hay que estar presentes en todas”, afirma Raúl Gómez “Campero”.

Al principio la revista iba insertada en el periódico dominical, los días en que había corrida de toros. Después tomó su propio vuelo y se repartía directamente en la plaza. Lamentablemente el diario tuvo que cerrar en 2011 pero La Temporada, así como otras que se publicaban como suplementos, se siguen publicando.

“Fueron 16 años de ir aprendiendo el periodismo al lado del licenciado Gonzalo y la gente de Ocho Columnas. A él le debo haber creado mi empresa editorial, La Temporada cumplió 20 años y El Estribo, dirigida a la gente de caballos, está por cumplir 19. Este es un trabajo muy bonito, pero exige estar vigente todos los días”.

Admite que los tiempos han cambiado para la fiesta de los toros. Guadalajara siempre ha tenido esta tradición: los abuelos transmitieron la afición a sus hijos y éstos a los nietos, “es una cadena que sigue viva; me da mucho gusto ver a muchísima gente en la plaza, mucha gente joven, universitarios, parejas de novios que disfrutan la fiesta y todo el ambiente que la rodea. Llegan desde las doce del día y esperan la hora de la corrida en las terrazas que hay afuera de la plaza Nuevo Progreso, ahí comen y la pasan muy bien.

“La diversión de los jóvenes no está reñida con los toros. En cuanto entran a la plaza se llenan de ese misticismo que tiene la fiesta; saben que el torero se va a jugar la vida en el ruedo, sienten la pasión de los taurinos de antaño”.

Raúl Gómez, aún retirado de los ruedos, mantiene la ilusión del toro en su vida, “sin ella no podría ser feliz”, afirma, y a pesar de los ataques y críticas que le han caído a la fiesta en los tiempos actuales, asegura que nadie respeta más a los toros que los propios toreros. “El toro de lidia es un animal de una naturaleza especial: ha sido criado exclusivamente para su cita en el ruedo, se le han dado los mejores cuidados para que en ese momento cumbre, desarrolle el genio de su bravura acoplado al arte de su lidiador”.

En días pasados, “Campero” organizó una fiesta para celebrar los 20 años de La Temporada y reconocer a quienes lo han apoyado en este trayecto. “Todo mi agradecimiento para el licenciado Gonzalo Leaño y el diario Ocho Columnas. Fueron las primeras manos que se extendieron en mi auxilio para iniciar esta maravillosa locura. Han pasado 20 años, lo cual podría interpretarse como un acontecimiento viejo, pero confieso que mi agradecimiento tiene la vitalidad de lo recién nacido”.

Mucha gente del toro y sobre todo muchos amigos, acompañaron a Raúl Gómez en esta merecida celebración, en la que también hizo entrega del tradicional galardón “A lo mejor de la temporada taurina en Guadalajara”.

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